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El Arrabal hace balance de sus cuentas pendientes

La Asociación de Vecinos Arrabal Tío Jorge señala la necesidad de hacer realidad demandas históricas como la ejecución del Plan Director del Tío Jorge o el anteproyecto de la explanada de la Estación del Norte.

Lugar en el que se ubicaban las antiguas piscinas del Tío Jorge.
L. R.

Es uno de los barrios más antiguos de la ciudad y su casco histórico, de origen agrícola, esconde genuinas muestras de la arquitectura aragonesa del siglo XVIII. El Arrabal puede presumir también de albergar el callejón de Lucas, la única calle cubierta que se conserva en toda Zaragoza, y de la plaza de la Mesa, elegida como punto de contratación de jornaleros por su envidiable acústica.

Pero si de presumir se trata, otras zonas del barrio no pueden hacerlo de la misma manera. Y es que, según los vecinos, el Arrabal necesita que se lleven a cabo importantes actuaciones de mejora y proyectos que, por el momento duermen el sueño de los justos. Es lo que ocurre con la ejecución del Plan Director del Tío Jorge o con el anteproyecto de la explanada de la Estación del Norte, inversiones que se cayeron tras la modificación del presupuesto aprobada por el gobierno PP-Cs el pasado mes de septiembre.

Según la Asociación de Vecinos Arrabal-Tío Jorge, el Plan Director del Arrabal es uno de los proyectos más esperados en el barrio. “Es una declaración de intenciones de qué hay que hacer en el parque, cómo y en qué plazos. Supuestamente había para ello una partida de 122.000 euros, pero ha desaparecido”, lamenta Rafael Tejedor, presidente del colectivo.

En esta zona verde de la ciudad, la tercera en extensión por detrás del parque José Antonio Labordeta y el parque del Agua, hacen falta más árboles, mejor iluminación y la renovación de muchos de sus bancos. Estas dos últimas actuaciones quedaron pendientes la legislatura pasada, y desde el colectivo insisten en que son muy necesarias. “Había una partida presupuestaria para cambiar las farolas normales por luminaria led en los parques de Torre Ramona, José Antonio Labordeta y Tío Jorge. Pero cuando salió a licitación, sorprendentemente, este parque no aparecía”, apunta Tejedor. Algo similar sucedió con la partida de 40.000 euros que había para sustituir los bancos, ya que por un defecto de forma en la licitación, el concurso se echó para atrás.

No obstante, lo que más preocupa ahora al colectivo vecinal es la aparición de una sima junto a uno de los árboles del parque. Cuando la detectaron a mitad de octubre era poco más que un pequeño agujero, pero ha ido creciendo hasta alcanzar un tamaño considerable. “Hemos avisado a la Junta de Distrito para que avisen a Parques y Jardines”, señalan. Por el momento, la zona se ha vallado para evitar que ningún viandante se acerque.

Sima que ha aparecido en el parque Tío Jorge.
L. R.

La asociación es partidaria de que en la zona en la que se situaban las piscinas, se cree una zona para hacer actividades, como un escenario permanente o un espacio para hacer gimnasia.

Además, creen que sería necesario plantar más árboles. El parque del Tío Jorge ha sido muy castigado por las tormentas de los últimos años y se han perdido más de un centenar de ejemplares. A finales de noviembre de 2018 se replantó una gran cantidad, pero no ha resultado suficiente. Y es que el parque se ubica en una zona en la que el nivel freático del río Ebro es elevado, lo que dificulta la adaptación de determinadas especies.

Revitalizar el casco y los mercados

Otra de las cuestiones que preocupa a la asociación es la de la explanada de la Estación del Norte. El anteproyecto estaba presupuestado en 100.000 euros, pero también se incluyó en el listado de inversiones que, por el momento, no se llevarán a cabo. “Intentaremos que en los presupuestos de 2020 queden reflejadas partidas para lo más ‘gordo’”, señala Tejedor.

Por último, el colectivo cree que sería necesario revitalizar la zona antigua del barrio y sus dos mercados, el de la calle Sobrarbe y el Mercado Arrabal. En este último, apenas quedan un par de puestos abiertos de la treintena que había en sus mejores tiempos.